Frecuentemente escucho comentarios de amigos y familiares que dicen que tienen un saldo negativo en sus cuentas unos días antes de terminar el mes quincena y que a menudo piden dinero prestado a otros y lo pagan en el siguiente mes, una vez que un nuevo pago del salario llega a sus manos. Lo cual solo significa una cosa: están gastando más de lo que ganan cada mes.
Así que hoy, hablaremos de los malos hábitos financieros.
La tecnología: Todos tenemos una fijación en particular. Como ejemplo coches, bicicletas, móviles de nueva generación con pantallas táctiles, computadoras portátiles, IPods, . . . → Sigue leyendo: Malos Hábitos Financieros
Administrar el dinero es lo mismo que administrar nuestro estilo de vida ¿no lo crees así? Bien, veamos, el dinero, no tiene vida, por lo que, su manejo depende de tus decisiones, sean estas decisiones conscientes o inconscientes.
¿Te has puesto a pensar en cuál es el proceso para realizar una compra? Primero, vemos lo que necesitamos, luego, buscamos como obtenerlo, cuando hacerlo, cómo y cuánto gastar. De este modo, el dinero se convierte en un medio entre nosotros y el vendedor.
Cuando uno comienza a ejercer su carrera profesional, y si no se tienen buenas bases financieras, se corre el riesgo de derrochar o malgastar el sueldo recibido por nuestro trabajo. La cosa empeora, cuando, al volverte económicamente independiente, llegan las miles de ofertas de créditos, de los cuales, la verdad sea dicha, apenas conocemos cómo se manejan.
Así que, para ayudarte a empezar con el pie derecho el camino hacia tus metas financieras, te proponemos realizar las siguientes acciones:
Empezaré esta entrada por preguntar ¿Qué es más fácil y más divertido: Gastar dinero o Ganar dinero?
Seguramente tu respuesta es gastar, y como para ahorrar no vamos a dejar de divertirnos ni a dejar de salir de casa, es necesario que comprendamos la diferencia, enorme por cierto, entre gastar dinero sin cuidado y gastarlo sabiamente.
¿Qué pasa si gastamos demasiado y sin cuidado? Sencillo. Ponemos cierto peso sobre nuestros ingresos y creamos la necesidad futura de trabajar, se acaban los ahorros, las deudas se acumulan y peor aún, no alcanzamos nuestras metas financieras.